La Música en las demás artes: “El pífano” Edouard Manet (1866)

Written by on noviembre 23rd, 2015 // Filed under Blog, La Música en las demás Artes, Semillas

En este acercamiento que estamos haciendo entre la pintura y la música, adentrémonos hoy en uno de los trabajos más sonados de Édouard Manet El pífano que ha sido el centro de incontables reproducciones. Representa a un infante perteneciente a la banda de música de la Garde Impériale, la unidad de élite en tiempos de Napoleón, que está de pie, con la pierna izquierda levemente avanzada y el cuerpo torcido en la misma dirección, aplicándose a la labor de arrancar las notas pertinentes de su instrumento, no sabemos para qué evento militar, desfile o acto oficial.

El pífano es un  instrumento musical de viento antecesor del flautín, y sus características están cerca de la flûte d’allemand. El que observamos en el cuadro  de Manet su taladro es cilíndrico, y en él presumimos un modelo de más de seis agujeros,  llegando a producir un sonido muy agudo al soplar por el bisel similar al de la flauta travesera. Los franceses lo acogieron en las bandas de música de sus ejércitos después de 1515. Ha sido tradicionalmente un instrumento usado en la infantería asistido por la caja.

Como podemos observar el infante aguanta el instrumento con sus dos manos, paralelo al suelo y extendiéndole hacia la derecha. Usa los tres primeros dedos de su mano izquierda para cubrir los tres primeros agujeros del instrumento, y sitúa los tres primeros dedos de su mano derecha para cubrir los tres últimos agujeros. El meñique de su mano derecha no reposa como normalmente en el cabo del pífano más allá del último agujero, sino que se apoya en lo que se adivina la llave para el re♯. Está soplando en ángulo sobre el agujero de la boquilla. El dedo levantado en combinación con el resto producen las diferentes notas.

Fijémonos a continuación en el uniforme y el gorro rematado con pasamanerías de oro, ya que supone la excusa  de Manet, para una acción de atracción de luces que consigue su máximo fulgor en la botonería metálica así como en la funda de metal dorado que lleva el infante suspendido en bandolera.

España adoptó el uso de tambores y pífanos en sus regimientos. De hecho, la Marcha Real, -nuestro actual Himno Nacional-, aparece referida en 1761 en el Libro de la Ordenanza de los Toques de Pífanos y Tambores que se tocan nuevamente en la Ynfantª Española, compuestos por Don Manuel de Espinosa. En este manuscrito está trazada su partitura y es titulado: Marcha Granadera o Marcha de los Granaderos.